EDITORIAL
La logia es un modelo del cosmos, ahí ocurre lo humano. Es el espacio que contiene el tiempo usado por los seres vivos para crear de manera continua, las más increíbles historias.
Los humanos han inventado sofisticados aparatos que les permiten volar, comunicarse, extraer recursos naturales y hasta han podido rasgar el velo del origen del universo. Mujeres y hombres han logrado combatir cientos de enfermedades que los han hecho más longevos; la resistencia humana es admirable, su afán por la vida y la solidaridad se muestra de manera cotidiana ahí, en el piso de la logia, aunque también en ese cosmos, se debe tolerar a los cuadros negros del universo: los que contaminan con sus actos, los sistemas ecológicos y sociales; aquellos que abusan de la buena voluntad de sus semejantes para esclavizarlos y aprovecharse de su talento y trabajo. Pero en logia, además de hipócritas y ambiciosos también hay científicos, artistas y filósofos; y entre todos estos seres existen otros más evolucionados: los que aman.
Todos los adelantos científicos y los más profundos razonamientos filosóficos y espirituales crean millones de relatos que representan una red infinita de conexiones entre los miembros de la humanidad. En logia no hay polaridad, ahí todo es de infinitas graduaciones, todos tienen un argumento personal, pero nadie es dueño de la verdad, y aunque algunas veces son capaces de asesinar para que se les reconozca la posesión de la razón, esta es tan líquida como las sociedades modernas.
En logia, es decir, en el cosmos, todo cambia. En todos los años de existencia humana han existido seres a quienes les duele adaptarse, sin embargo, no han podido inventar ni descubrir algo que impida el cambio; a estos seres se les puede identificar por sus constantes lamentos y quejas sin propuestas. Si nos detenemos a revisar la historia de la humanidad descubriremos a otro tipo de humanos: los que provocan los cambios, a ese tipo de seres va dirigida esta revista.
La revista LOGIA se ha creado para provocar, la intención es remover y ejecutar la capacidad de atrevernos a decir, a contar historias que construyan una red de ideas y emociones que nos hagan identificarnos como seres que tenemos el mismo origen y destino: el Gran Arquitecto del Universo y la inevitable muerte. Por eso todos los integrantes del género humano, que habitamos esta logia, somos hermanos, y nuestro deseo se concreta en cada reunión de hombres y mujeres libres donde sellamos el compromiso que marca nuestra vida cotidiana: que nos una la fraternidad eternamente.
Credits:
Creado con imágenes de Milton Buzon - "Beautiful fountain pen. under exposed photo on a black background" • sripfoto - "The center of milky way galaxy. Long exposure photograph.with grain"