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Carmen Marín de Barreda: Una promotora sin igual del arte moderno mexicano

En nuestro 57º aniversario recordamos a Carmen Marín Preciado, mejor conocida como Carmen Barreda, primera directora de nuestro recinto y una de las figuras claves para su fundación.

Esta exposición da cuenta de la relevancia de Marín de Barreda en la vida cultural de México durante los años sesenta y, específicamente, en su paso por el Museo de Arte Moderno. La decisión de utilizar cartas de nuestro archivo obedece al interés por mostrar su carácter profesional y a, su vez, sus vínculos afectivos, así como revelar el trabajo de gestión y colaboración detrás de las instituciones, en calidad de trabajo laboral y físico por parte de las personas que la conforman.

Nació el 22 de abril en Guadalajara, Jalisco —algunas fuentes datan la fecha de su nacimiento en 1908, mientras otras registran 1905 y 1910—, dentro de una familia de ocho hermanos. Una de sus hermanas mayores, María Marín, fue una artista plástica dedicada al grabado y pareja del pintor jalisciense Carlos Orozco Romero; mientras que otra de ellas, Guadalupe Marín, fue novelista, modelo para muchos pintores y esposa de Diego Rivera. Los intereses y cercanía de sus hermanas con pintores e intelectuales de la época despertaron la atención de Carmen Marín e influyeron en su papel como promotora del arte moderno mexicano.

A principios de la década de los treinta vivió y viajó a diferentes países junto con su pareja, el poeta y diplomático Octavio G. Barreda. De 1936 a 1946, debido al clima político derivado de la Segunda Guerra Mundial, permanecieron en México. Durante este periodo, Marín de Barreda tuvo la oportunidad de conocer a Carlos Pellicer, Xavier Villaurrutia y al grupo de artistas exiliados de Europa, entre las que estaba Remedios Varo.

Carmen Marín Barreda, s/f (detalle)

En 1953 regresa a México de manera permanente. Una vez establecida, comienza una importante labor de gestión cultural. Asumió la dirección del Salón de la Plástica Mexicana, en donde conformó un patronato destinado al fomento y difusión del arte moderno. A través de este, encabezó los esfuerzos para que el Estado mexicano impulsara la creación de un nuevo museo dedicado a la producción artística de la época. Este proyecto cristalizaría diez años después en el Museo de Arte Moderno.

Entre 1958 y 1963 vivió en Guadalajara. En este lugar, participó en la conformación de la Casa de las Artesanías de Jalisco. El gobernador de dicho estado, Juan Gil Preciado, la invitó a a ser la directora del recinto.

Casa de las Artesanías de Jalisco (durante la construcción), González Gallo 20, Moderna, Guadalajara, Jalisco, México. Extraída del Tumblr Una vida moderna.

Sin embargo, declinó dicho cargo ya que, a principios de 1964, Jaime Torres Bodet, Secretario de Educación Pública durante el gobierno de Adolfo López Mateos, le extendió la invitación para convertirse en la primera directora del Museo de Arte Moderno.

El Museo de Arte Moderno durante su construcción, 1964. Archivo MAM

En una carta del 2 de abril de ese año, Carmen Barreda le comenta a Rene d'Harnoncourt, curador y director del MoMA (1949-67) las fechas de inauguración del museo y sobre su plan para las salas del museo: "la planta alta se dedicará a las exposiciones temporales del Arte Universal en todas sus expresiones y la planta baja será la Sala de la Estampa". Además, busca su opinión experta sobre la posibilidad de albergar en esas fechas una "exposición extranjera" dedicada a los Impresionistas franceses.

Carta de Carmen Marín de Barreda, directora del Museo de Arte Moderno al curador y director del MoMa NY, Rene d'Harnoncourt. Archivo MAM

La respuesta tardía de d'Harnoncourt y lo limitado del tiempo del que disponía ante la apertura del MAM, hizo que Carmen Barreda decidiera realizar sólo exposiciones de corte nacional.

El MAM fue inaugurado el 24 de septiembre de 1964. El discurso de apertura estuvo a cargo del presidente Adolfo López Mateos seguido de tres oradores más: el crítico de arte Justino Fernández, el escritor y político Baltasar Dromundo y el director del Instituto Nacional de Bellas Artes Celestino Gorostiza.

Discurso de Justino Fernández para el recién inaugurado Museo de Arte Moderno, 1964. Colección Archivo Casasola/Fototeca INAH

El museo abrió sus puertas con cinco exposiciones: José María Velasco, Pintura popular del siglo XIX, Cinco grandes de la pintura mexicana, Pintura contemporánea surgida del muralismo de la posrevolución y una individual del pintor Rufino Tamayo, quizá la más emblemática ya que mostraba el interés del museo por exhibir pintura de caballete.

Beatriz Sánchez de Tagle en su tesis de maestría Carmen Marin Barreda y su paso por el Salón de la Plástica Mexicana 1952-55, cuenta que Celestino Gorostiza al cederle la palabra a Carmen Marín, cometió el error de presentarla como la esposa del recién fallecido poeta Octavio G. Barreda y excuñada de Diego Rivera. La anécdota da cuenta del ambiente predominantemente masculino de la época y la lucha continúa de las mujeres por ocupar espacios en la vida social de México.

Adolfo López Mateos mientras lee su discurso en la inauguración del Museo de Arte Moderno. Al fondo, Carmen Marín de Barreda, directora del MAM, la única mujer en la comitiva. Colección Archivo Casasola/Fototeca INAH
Adolfo López Mateos devela la placa del recién inaugurado Museo de Arte Moderno. Junto a él Carmen Marín de Barreda, directora del MAM. Colección Archivo Casasola/Fototeca INAH
Carmen Barreda y su sobrina Ruth Rivera Marín, recorren las salas del MAM junto a Adolfo López Mateos y otros funcionarios. Colección Archivo Casasola/Fototeca INAH
Colección Archivo Casasola/Fototeca INAH
Colección Archivo Casasola/Fototeca INAH

Exposiciones durante la dirección de Carmen Marín Barreda

Durante la dirección de Carmen Marín de Barreda se llevaron a cabo más de 100 exposiciones nacionales e internacionales, entre las que estuvieron las bienales de escultura, homenajes a artistas como Diego Rivera (1966), Frida Kahlo (1967), Wolfgang Paalen (1967), María Izquierdo (1971) y Remedio Varo (1971) y colectivas de arte y gráfica contemporánea internacional.

>Rufino Tamayo, 20 de septiembre de 1964.

Si bien aún no ha sido rastreada la carta invitación que Carmen Marín de Barreda le hizo a Rufino Tamayo para exponer su obra en la Galería de exposiciones temporales del MAM, en el archivo del museo está la respuesta que Tamayo le envió. En la posdata de su misiva, el pintor le pide a Carmen que la exposición se enfoque en sus últimos diez años de producción.

Carta de Rufino Tamayo a Carmen Barreda, 1964. Archivo MAM

Para dicha exposición, Marín de Barreda gestionó el movimiento de 89 obras de las cuales recibió 75 en préstamo, entre las que estuvieron 8 provenientes de colecciones fuera del país, 13 obras del artista y Olga Tamayo. Del total de las piezas presentadas, 14 pertenecían al Museo de Arte Moderno.

Lista de obras exposición inaugural Rufino Tamayo. Archivo MAM
Lista de obras exposición inaugural Rufino Tamayo. Archivo MAM
Vista de exposición Rufino Tamayo, Galería exposiciones temporales, 1964, MAM. Foto: Bob Schalkwijk
Portada del catálogo Rufino Tamayo, 1964. Archivo MAM

En el texto de presentación del catálogo la directora destaca la importancia de la exposición por ser la primera muestra en la Galería de exposiciones temporales del recién inaugurado museo. Asimismo, resalta la experiencia adquirida por el artista a lo largo de los años, misma que es digna de ser reconocida.

Cabe señalar que existen dos versiones de dicho texto. En una Carmen Marín de Barreda, muestra el duelo por el reciente fallecimiento de su esposo, Octavio G. Barreda, en enero de 1964. Sin embargo, en la versión final, decide tachar su nombre.

Borrador Presentación catálogo Rufino Tamayo, 1964. Archivo MAM
Borrador Presentación catálogo Rufino Tamayo, 1964. Archivo MAM

A casi dos años de haber sido nombrada directora del MAM, Zita Canessi le organizó una comida homenaje en el restaurante Embassy de San Ángel. La congregación de artistas, periodistas, críticos de arte y las autoridades del INBAL demuestran el reconocimiento al esfuerzo y arduo trabajo que había realizado Marín de Barreda para impulsar el arte moderno mexicano, tanto en el Museo de Arte Moderno como fuera de este. En este evento, Carmen Marín pronunció un discurso en el que enfatizaba la importancia de los artistas para su profesión, a la vez que aprovechaba para mencionar una de las recientes exposiciones del MAM: Autorretratos y obras.

Comida-Homenaje en honor de la Sra. de Barreda, Ciudad de México : El Sol de México, 1966. Colección José García Ojeda, Universidad Veracruzana, Repositorio Institucional

>Juan Soriano, 1971

En agosto de 1970, Carmen Marín de Barreda contactó a Juan Soriano con la intención de llevar a cabo una exposición de su trabajo del 26 de noviembre al 17 de enero . Soriano se encontraba en Roma, Italia, donde permanecería hasta principios del siguiente año.

En su carta de respuesta, Soriano le notifica a su amiga y colega que pueden realizar la exposición sin él. Le aconseja contactar a Mercedes Oteyza, quien contaba con un listado de obras y colecciones con las que se podría organizar la exposición.

En la carta, se sugiere que Marín de Barreda, además de hablar de trabajo, le había hecho la petición de conseguirle una gabardina de seda. La confianza con que ambos se escriben da cuenta de una relación amistosa y casi familiar, que se refrenda en las palabras finales de la misiva: "Nosotros aquí te extrañamos y pensamos en ti siempre. Saludos a tus hijos y dales un gran abrazo de Juan, Diego y David".

Carta de Juan Soriano a Carmen Marín de Barreda, Página 3 de 4, 1970. Archivo MAM.

Marín de Barreda contactó a Meche Oteyza, pero decidió cambiar las fechas de apertura con la expectativa de que Soriano estuviera en México —aunque ella, posiblemente ya no fuera directora debido al eminente cambio de gobierno—. Propone que en la selección de obra se incluya el retrato que Soriano hizo de ella en 1947, el cual consideraba uno de los mejores del género hecho por el artista y "no mera vanidad". Una copia del retrato de Carmen Barreda puede ser encontrada en la revista El hijo pródigo VIII, abril-junio, 1945.

En 1972, Carmen Marín de Barreda se encontraba en un evento en la ciudad de Washington, cuando desaparecieron unas obras de David Alfaro Siqueiros en resguardo en las bodegas del MAM. A su regreso, fue notificada de que un directivo del INBAL había aprobado el movimiento de estas piezas sin su autorización. Un documento sobre la falta administrativa que ocasionó su despido, se puede leer en los anexos de la tesis de Sánchez de Tagle quien, a su vez, es depositaría del archivo de Carmen Marín de Barreda.

Otros datos sobre Carmen Marín de Barreda

En 1964, fue comisionada por el gobernador de Jalisco Juan Gil Preciado para conformar una colección dedicada al arte moderno jalisciense. Actualmente, esta forma parte del acervo del Instituto Cultural Cabañas.

Donó parte de su colección a Casa Redonda, Museo Chihuahuense de Arte Contemporáneo.

Para más información sobre Carmen Marín de Barreda recomendamos consultar las siguientes fuentes:

  1. Sánchez de Tagle, Beatriz. (2009). Carmen Marín de Barreda y su paso por el Salón de la Plástica Mexicana. Tesis de maestria, UNAM.
  2. Si desea consultar su línea genealógica: https://gw.geneanet.org/sanchiz?lang=en&n=marin+preciado&oc=0&p=carmen
  3. Para conocer el retrato de Carmen Barreda realizado por Soriano: Revistas Literarias Mexicanas Modernas, El Hijo Pródigo, VIII, 1945. Fondo de Cultura Económica, Primera edición facsmiliar en libro electrónico, México, 2018.

Este material es producido exclusivamente con fines educativos y culturales.