INFANCIAS EN MÉXICO
por Diana Hernández Flores
En nuestro país como en muchos otros, existen instrumentos legales que protegen a las infancias, tales como la Convención de los derechos del niño, tratado internacional de Naciones Unidas vigente desde 1989 y que México ratificó en 1990, la Ley General de los Derechos de niñas, niños y adolescentes expedida en 2014, la Constitución política en su artículo 4to. entre otros, esto nos remite a que si bien se ha avanzado en materia legal falta construir una verdadera cultura de protección hacia las infancias pues los datos a nivel nacional nos muestra una cruda realidad en relación a las condiciones en las que niños,niñas y adolescentes viven hoy en día, a la cual no podemos ser indiferentes, ya que el informe de UNICEF México presentado en 2022 muestra que hubo un aumento en la vulnerabilidad, agudizada por la pandemia, ya que derechos básicos fueron afectados, tales como:
Dificultad para tener acceso al consumo de alimentos saludables. Un ejemplo de esto son los datos de 2022 por ENSANUT en donde es preocupante la situación pues en niños y niñas de menores de 5 años tienen desnutrición crónica 13.9%, anemia 32.5% de 1 a 4 años, sobrepeso el 38.54% de 6 a 11 y sobrepeso un 43.8% en un rango de 12 y 19 años.
Deterioro en su salud mental.
Falta de continuidad en sus estudios.
Exposición a Violencia doméstica a la que estuvieron expuestos durante la pandemia pues esta se incremento un 5.3% en los hogares.
Además la situación de pobreza se agudizó ya que tienen un nivel mayor, es decir 1 de cada 2 niños, niñas y adolescentes viven en esta condición lo cual corresponde a 19.5 millones según datos de CONEVAL.
Esto por mencionar algunos, de ahí que estos informes nos muestren la situación de las infancias y emitan recomendaciones para el gobierno mexicano para implementar acciones así como estrategias para subsanar esto, sin embargo no basta dejarlo hasta ese punto pues como individuos y sociedad es importante adoptar acciones de protección que generen entornos saludables y de buen trato, un punto central es trabajar nuestro "adultocentrismo" el cual invisibiliza las voces de niños, niñas y adolescentes, que incluso desde lo cotidiano silencia con frases como: "tú que vas a decirme,conocer o saber si no tienes edad", "te callas aquí mando yo" "es un niño o niña no sabe" o con comportamientos que se refuerzan o causan incluso gracia, como la famosa "chancla voladora" que no es más que un castigo físico y eso se llama violencia sin embargo nuevamente esto se vuelve parte de la "cultura popular" bajo un argumento de "educación muy a la mexicana"; sin embargo somos responsables de ver y callar, de ejercer y perpetuar dichas prácticas. Si damos continuidad a que las personas adultas son "superiores", no se generaran espacios seguros para las infancias entonces el panorama no será mejor.
Es importante considerar que son personas con opiniones, gustos, comportamientos y pensamientos diversos, pero sobretodo NO hay olvidar que están en etapas de desarrollo y que es importante proteger, acompañar y guiar, es responsabilidad de todos y todas cuidar sus derechos básicos los cuales no están sujetos a una obligación.
Construir espacios para dialogar, dar contención emocional, considerar su voz e involucrarlos (as) en la toma de decisiones, es fundamental para el bienestar de las infancias.