Santa Inquisición Renacimiento
Renacimiento
Teniendo sus orígenes entre los siglos XV y XVI. Fue un período de transición entre la Edad Media y el mundo moderno.
Desde una perspectiva de la evolución artística general de Europa, el Renacimiento significó una ruptura con la unidad estilística que hasta ese momento había sido supranacional. Sobre el significado del concepto de Renacimiento y sobre su cronología se ha discutido mucho; generalmente, con el término humanismo se indica el proceso innovador, inspirado en la Antigüedad clásica y en la consolidación de la importancia del hombre en la organización de las realidades histórica y natural
Representantes del Renacimiento
La Santa Inquisición
La Inquisición se deriva en varias épocas clave:
- INQUISICIÓN MEDIEVAL
- INQUISICIÓN ESPAÑOLA
- INQUISICIÓN ROMANA
Inquisición Medieval
Aunque el procedimiento inquisitorial como medio para combatir la herejía es una práctica antigua de la Iglesia católica, la Inquisición episcopal, primera fórmula de la Inquisición medieval, fue establecida en 1184 mediante la bula del papa Lucio III, como un instrumento para acabar con la herejía cátara. La institución de la Inquisición se dio para detener los abusos que estos procesos podrían sufrir por parte del poder civil. Mediante esta bula, se exigía a los obispos que interviniesen activamente para extirpar la herejía y se les otorgaba la potestad de juzgar y condenar a los herejes de su diócesis.
A las anteriores disposiciones [...] agregamos el que cualquier arzobispo u obispo, por sí o por su archidiácono o por otras personas honestas e idóneas, una o dos veces al año, inspeccione las parroquias en las que se sospeche que habitan herejes; y allí obligue a tres o más varones de buena fama, o si pareciese necesario a toda la vecindad, a que bajo juramento indiquen al obispo o al archidiácono si conocen allí herejes, o a algunos que celebren reuniones ocultas o se aparten de la vida, las costumbres o el trato común de los fieles.
En 1231, ante el fracaso de la Inquisición episcopal, denominada así porque no dependía de una autoridad central, sino que era administrada por los obispos locales, Gregorio IX creó mediante la bula Excommunicamus la Inquisición pontíficia dirigida directamente por el Papa.
En 1252, se autorizó el uso de la tortura para obtener la confesión de los reos. Se recomendaba a los torturadores no se excedieran hasta el punto de mutilar al reo o finiquitarlos. Las penas eran variables. Los que se negaban a abjurar, "herejes relapsos", eran entregados al brazo secular para la ejecución de la pena de muerte.
La Inquisición pontificia funcionó sobre todo en el sur de Francia y en el norte de Italia. En España, existió en la Corona de Aragón desde 1249, pero no en la de Castilla.
Inquisición Española
A diferencia de la Inquisición medieval, dependía directamente de la monarquía, es decir, de los Reyes Católicos. Tras una nueva bula emitida en 1483, la Inquisición se extendió a los reinos de la Corona de Aragón y a los territorios de América (hubo tribunales de la Inquisición en México, Lima y Cartagena de Indias), y se nombró Inquisidor General a Tomás de Torquemada. La Inquisición se convirtió en la única institución común a todos los españoles, con excepción de la propia Corona. Era un organismo policial interestatal, capaz de actuar a ambos lados de las fronteras entre las coronas de Castilla y Aragón.
Procedimiento
Al establecerse el Tribunal del Santo Oficio, los primeros procedimientos consistían en una ceremonia llamada "Juramento", en la que, como lo dice el nombre, los asistentes juraban denunciar a todas las personas que consideraran sospechosas y prestar al tribunal la ayuda que pidiese, pero, además, al concluir esa ceremonia se daba lectura a un edicto de los inquisidores, llamado Edicto General de Gracia, por el cual se conminaba a quienes se sintieran culpables a denunciarse dentro de un plazo fijado con una pena de excomunión mayor. En el edicto se indicaban con minuciosidad los hechos considerados punibles y se les prohibía a los confesores dar la absolución a los que de algún modo no hubieren cumplido con aquel mandamiento.
Inquisición Romana
También llamada Congregación del Santo Oficio, fue creada en 1542 para perseguir el protestantismo. Se trataba de un organismo bastante diferente de la Inquisición medieval, ya que era una congregación permanente de cardenales y otros prelados que no dependía del control episcopal. Su ámbito de acción se extendía a toda la Iglesia católica. Su principal tarea fue desmantelar y atacar a las organizaciones, corrientes de pensamiento y posturas religiosas que socavaran la integridad de la fe católica romana, y examinar y proscribir los libros que se considerasen ofensivos para la ortodoxia.
En 1600 fue juzgado, condenado y ejecutado el filósofo Giordano Bruno. En 1633 fue procesado y condenado Galileo Galilei.
Fin de la Inquisición
Inquisición Española
El 15 de julio de 1834 María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, Regente de España durante la minoría de edad de la heredera al trono Isabel II, firmó el Real decreto por el cual se abolía definitivamente el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición.
Inquisición Romana
Como tal, la sede de la inquisición nunca ha dejado de existir en Roma, sin embargo, sus funciones hacia el exterior si. Actualmente, el "Santo Oficio" quedó renombrado como Congregación para la Doctrina de la Fe y actualmente se encarga de custodiar la correcta doctrina católica en la Iglesia.