Loading

REVISTA LOGIA DERECHOS HUMANOS HIPERMODERNOS

DERECHOS HUMANOS HIPERMODERNOS

(Una visión crítica del discurso de los Derechos Humanos)

Por Martín Saucedo Hernández

Uno de los aspectos relevantes que se deben observar sobre el discurso de los derechos humanos, es la importancia de analizar el momento histórico de nuestra época, con la finalidad de poder estudiar a partir de nuestra visión los movimientos políticos, sociales y económicos que mueven al mundo de nuestra actualidad, observándolos desde la perspectiva crítica, con la finalidad de descubrir la paradoja que se plantea sobre el doble discurso de los derechos humanos en lo que hoy Lipovetsky define como hipermodernidad, entendida esta, como un movimiento desligado de las estructuras formales de la modernidad. Estudiando a su vez, cómo se utiliza el sistema jurídico para legitimar ésta doble función discursiva de los derechos humanos.

Si bien la hipermodernidad refiere a un tipo de sociedad, de igual manera se define de acuerdo con Lipovetsky, no solo por un sentido autocrítico de los saberes y las instituciones modernas, sino también por la memoria revisitada, la reactivación de las creencias y la hibridación individualista del pasado y lo moderno, vista como una metatradicionalidad sin fronteras.

En este sentido es importante retomar algo de la genealogía en sentido tradicional, al que refiere Foucault como el estudio del origen de las personas, su procedencia, en el que interviene la comprensión de su raza o grupo social. El genealogista necesita de la historia para determinar el origen y se basa particularmente en el estudio histórico de la fuente, lo que define Nietzsche como el Ursprun y Herkunft, en donde el primero es el objeto de la genealogía, y el segundo la fuente, la procedencia, la vieja pertenencia a un grupo de sangre que establece entre ellos la misma altura o bajeza.

Para Foucault la genealogía no se remonta en el tiempo con el fin de establecer una continuidad que mostrará la actualidad del pasado, por el contrario, busca establecer un sentido crítico a todo lo que implica un estudio del origen de lo moral, en donde la procedencia se encuentra por tanto, en el análisis minucioso de la fuente, que se constituye en la articulación del cuerpo (lugar de los sucesos) y de la historia, en donde en cada momento se imponen obligaciones y derechos, estableciendo una dominación relacionada con el lugar y el momento en el que se ejerce, por lo que intenta vincular en el estudio histórico de los sucesos la relación de fuerzas que se da durante la lucha.

A diferencia de Foucault, Nietzsche no buscaba un origen de los hechos ya que consideraba que sería retomar lo ya establecido, por lo menos no en lo general, ya que el buscaba una esencia más pura y exacta en la identidad de las cosas, en virtud de que pensaba, que detrás de cada cosa existía algo muy distinto, oculto entre diversas máscaras, es decir, Nietzsche consideraba que detrás de cada suceso histórico se ocultaba un fin concreto y especifico que no podía ser revelado para todos, ya que solo era conocido por quienes los diseñaban en busca de un objetivo, es lo que podríamos entender como la paradoja del discurso oculto en el discurso formal, disfrazado en su semántica lingüística que distrae la realidad o justifica una acción concreta.

Nietzsche criticó el punto de vista supra histórico que predestinaba un fin apocalíptico, ya que él presuponía un origen milagroso de las cosas visto desde un punto de vista metafísico, planteó un estudio crítico de rechazo sobre los prejuicios morales, en donde cuestionaba si se debía atribuir a Dios el origen del mal, lo que desde mi punto de vista se vincula a la paradoja discursiva de los derechos humanos; ¿cómo establecer que es lo bueno y que es lo malo desde la perspectiva del humanismo, cuando las creencias cambian de acuerdo a las costumbres de los pueblos?, es eminentemente Ideológico, así lo planteó la Dra. Guadalupe García en una entrevista sobre Derechos Humanos en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán en el año 2012, cuando refería que los derechos humanos están en función de las costumbres de los pueblos, basada en sus creencias y tradiciones.

Sin embargo los principios que Nietzsche planteó respecto al análisis del sentido histórico de los sucesos, en contraste con la continuidad histórica, le dan a Foucault elementos para poder realizar con más claridad una reflexión sobre el objeto de la genealogía, aun cuando si bien Nietzsche se remonta a un sentido de estudio propiamente filosófico de la misma, Foucault como historiador, retoma el sentido crítico de Nietzsche para cuestionar y profundizar con mayor claridad los suceso históricos en sus diferentes etapas, por eso es importante retomar este sentido crítico de los hechos actuales en la época hipermoderna, con la finalidad de visualizar con más claridad la evolución histórica del discurso humanista.

En esta evolución histórica del discurso de los derechos humanos, buscamos identificar el contraste de la realidad social y la dinámica económica global, en la que los diferentes acontecimientos que se producen durante la etapa hipermoderna que Lipovetsky propone. Por un lado el discurso humanitario del sistema, plantea velar por seguridad de las personas en busca de una integración colectiva, mientras que en la realidad no existe una igualdad social, por el contrario, se fragmenta al sujeto por medio de su personalización hedónica, ya que el sujeto solo busca satisfacer sus placeres personales por medio del hiperconsumo, lo que incrementa a su vez el sentido de competencia individual que produce desigualdad.

Para Lipovetsky la filosofía de la verdad y la razón que define el sentido crítico, no se ha perdido en la etapa hipermoderna, sin embargo, tampoco es alentadora su expectativa, ya que la individualización creada por el hiperconsumo, solo produce individuos preocupados por satisfacer sus necesidades superficiales, sin considerar los intereses de los demás, por este motivo el sujeto deja de observar los acontecimientos de su época histórica perdiendo el sentido y la visión de la necesidad de integración social, fragmentándose a su vez su identidad social y personal.

Esto es algo que plantea Lipovetsky, en el sentido de revisitar la memoria, ya que no solo se destruyen las tradiciones en la etapa hipermoderna, se da también una reorganización permanente que fortalece la soberanía individual, es decir, la destrucción del sujeto colectivo de la que nos hablan el Dr. Antonio Álvarez León y el Mtro. Saúl Pérez Trinidad, profesores de la maestría en política criminal en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán de la Universidad Nacional Autónoma de México, en la que el Dr. Antonio Álvarez León señaló que la fragmentación colectiva es un efecto de la competencia económica, mientras que el Dr. Saúl Pérez Trinidad, refirió en una entrevista en el año 2016, que los dispositivos de control colectivo, fragmentan al sujeto con el fin de individualizarlo.

Es necesario entender el sentido histórico de un hecho concreto, por las apreciaciones que reviste su análisis, Foucault planea que.

Los rasgos propios de Nietzsche del sentido histórico oponen a la historia tradicional la <<wirkliche Historie>>. Esta invierte la relación establecida normalmente entre la irrupción del suceso y la necesidad continua. Hay toda una tradición de la historia (teológica o racionalista) que tiende a disolver el suceso singular en una continuidad ideal al movimiento teleológico o encadenamiento natural. La Historia <<efectiva>> hace resurgir el suceso en lo que puede tener de único, de cortante.

Esto implica que la historia tradicional pretende establecer o crear una línea continua de los sucesos históricos, ajustada a la idealidad del movimiento teológico o natural que pretendía construir un saber particular, esencial y necesario al contexto de determinado tiempo, cambiando los hechos históricos y justificando otros. Nietzsche criticó como ya se ha planteado esta forma de historia que reintroduce (y supone siempre) el punto de vista supra histórico, es decir, lo necesariamente relevante y conveniente.

Para Foucault los historiadores son ascetas, en el sentido de que pretenden depurar la historia convencionalmente a los intereses de quienes pretenden construir un saber o verdad en el sentido histórico, por lo menos así se podría entender, pierden objetividad, por lo que la genealogía debe profundizar en un análisis de la historia efectiva, para construir un conocimiento veraz, que contra reste las verdades construidas por medio de los discursos demagógicos que justifican el ejercicio de poder y lo legitiman.

Esta es la razón de la importancia de comprender el sentido genealógico del discurso de los derechos humanos, retomando en parte la visión crítica de Nietzsche, ya que, si bien intenta observar la paradoja oculta de los hechos históricos que se encubre por medio de la línea continuada que traza la historia tradicional desligada de la fuente, Foucault nos ayuda a discernir entre el origen de los hechos y la historia efectiva.

Por esta razón Foucault critica a los historiadores, ya que desde su perspectiva la historia tradicional solo se preocupa por establecer un estudio débil sobre los saberes históricos que descansan en falsas líneas de continuidad que construyen determinados saberes falsos en los sujetos, ya que lo que han hecho es precisamente proyectar líneas continuas de un análisis histórico sin observar en su totalidad los diferentes sucesos de la historia, por lo que su estudio genealógico de la propia historia es débil e inconcluso, pero útil desde una visión que permite crear falsos esquemas de la vida cotidiana en las personas por un lado, es decir construyen realidades falsas, y por el otro, legitiman acciones concretas en la dinámica del ejercicio de la aplicación del poder, esto lo define Lipovetsky como proceso de personalización que fragmenta al sujeto, una característica general de los tiempos hipermodernos.

Para comprender con más claridad el proceso de personalización del que nos habla Lipovetsky, es importante analizar el sentido histórico que conllevan los tres usos que se oponen término a término a las tres modalidades platónicas de la historia que describe Foucault en el libro “Microfísica del poder”, en el estudio de la genealogía, y que se relacionan íntimamente con los procesos de manipulación del discurso, en el que se encuentra oculta la paradoja de su doble función.

1. Uno es el uso de la parodia, destructor de realidad, que se opone al tema de la historia –reminiscencia o reconocimiento–

La parodia o bufa, es un disfraz en donde según Foucault la irrealidad se transmite en realidad, en donde la irrealidad se traduce a una falsa identidad, en donde la historia misma se constituye en un carnaval concertado, es decir, en el que se utilizan mascaras permanentemente, en donde la originalidad no es posible de acuerdo con lo que Foucault explica.

Desde este punto de vista se podría decir que la parodia como mascara o disfraz, constituye un elemento fundamental para distorsionar la realidad del sentido histórico, permite establecer realidades o ficciones que damos por hechos reales, alterando no solo la continuidad histórica de los sucesos, sino manipulando la construcción del conocimiento histórico, lo que produce un falso reconocimiento de hechos que si propiamente no son del todo falsos, si producen una construcción de una falsa realidad.

2. Otro es el uso disociativo y destructor de identidad, que se opone a la historia –continuidad y tradición—

La disociación sistemática de nuestra identidad la define Foucault como otro uso de la historia, ya que de origen la identidad es débil, toda vez que la construimos en una máscara (una parodia). Entiendo que Foucault plantea que el problema de la identidad se remonta a un contexto cultural, por lo que las identidades son mascaras distintas, lo que nos hace enteramente modificables.

De igual manera la disociación destruye la identidad, en virtud de que al vivir en un contexto falso de realidades construidas por una parodia que consideramos un hecho real siendo irreal, produce a su vez un efecto de construcción de identidad falsa, por lo que si no aprendemos a identificar un hecho real de uno irreal, estaríamos destinados a producir una identidad falsa que modificaría en su totalidad todo nuestro contexto de interacción con los demás, se altera sustancialmente el elemento cultural de los grupos sociales al existir una falsa identidad de los sujetos que lo conforman, al igual de que se altera irreversiblemente su plano histórico, respecto a la construcción de sus saberes y conocimientos históricos.

3. El tercero es el uso sacrificial y destructor de la verdad que se opone a la historia –conocimiento—

En este tercer uso del sentido histórico, Foucault plantea lo siguiente, es el sacrificio del sujeto del conocimiento:

El análisis histórico de este gran querer saber que recorre la humanidad, hace pues aparecer a la vez que no hay conocimiento que no descanse en la injusticia (que no existe pues, en el conocimiento mismo, un derecho a la verdad o un fundamento de lo verdadero), y que el instinto de conocimiento es malo (que hay en el algo mortífero, y que no puede, que no quiere nada para la felicidad de los hombres).

Es sumamente complejo entender el punto de vista crítico de la genealogía de la historia, del saber histórico; entender que el conocimiento histórico implica a su vez la concepción de una falsa noción de la construcción de la verdad y la libertad como fundamentos del ser como lo plantea Foucault, con fines de limitar el propio conocimiento, no es sencillo, esta perspectiva induce de manera directa a dudar de todo lo que implica el conocimiento histórico, ya que para que exista conocimiento, en términos de las modalidades Platónicas, la humanidad es sacrificable, por eso es imperante para el sistema dominante fragmentar al sujeto.

Estos tres elementos o modalidades son utilizado por los historiadores en el proceso de construcción de la historia clásica, se podría enteder que lo que nos han escrito o narrado son sucesos que obedecen a parodias o realidades diseñadas con el objeto de crearnos identidades falsas, acordes a los contextos y momentos históricos de cada época ya que somos completamente moldeables y/o manipulables, por ello creemos que los derechos humanos son herramientas que nos permiten defendernos y enfrentarnos a las acciones de poder, sin darnos cuenta que su verdadera dinámica es la legitimación del mismo, es decir, se construye un saber falso en la estructura de pensamiento de los sujetos por medio del discurso inserto en sus estructuras lingüísticas, generando un aprendizaje a través de los circuitos reservados del saber.

Desde la perspectiva de Foucault, los <<circuitos reservados del saber>>, son aquellos que se forman en el interior de un aparato de administración o de gobierno, de un aparato de producción y a los cuales no se tiene acceso desde afuera, por esta razón, el discurso de los derechos humanos es un discurso eminentemente de control del poder, ya que si bien existe un organismo encargado de vigilar la protección de estos derechos humanos, también es cierto que el sistema de control institucional que activa los mecanismos de sanción a quienes abusan de este poder, son exclusivos de las instituciones controladas por el poder mismo.

Foucault señala varios ejemplos como el saber político, saber académico, saber oficial y saber obrero, señala que históricamente se ha pretendido que hay saberes que se pueden conocer y otros no, son reservados particularmente a quienes ejercen el poder. En este sentido desde la particular visión de Foucault implica, que el saber es un elemento que te da poder, por lo que se vinculan los diversos saberes a determinadas estructuras o sociedades que las utilizan para sus propios intereses, por ese motivo, solo tienen acceso a determinados saberes todos aquellos que pertenezcan al grupo que realiza determinada actividad o que se integra a un medio de producción especifico.

El humanismo para M. Foucault representa un elemento ideológico construido para controlar y manipular socialmente a las personas y limitar su propia dinámica de poder, con el objeto de limitar la resistencia y las relaciones de fuerzas entre los que se encuentran en el poder y de quienes son sometidos:

Created By
Ricardo Gutiérrez Chávez
Appreciate

Credits:

Creado con imágenes de AungMyo - "children prison and prisoner concept, trafficking concept" • Rawpixel.com - "We support black lives matter social template" • standret - "Fists rased high up. Group of protesting young people that standing together. Activist for human rights or against government" • Monster Ztudio - "Protection people health and insurance concept. Hand shield protect wooden human on table" • AndriiKoval - "Young people marching on the street protest. Take a part in a march. Rally. Movement. Protest in the city" • AungMyo - "Kidnapped child tied with rope.Abused and tortured concept. Human trafficking concept.Stop abusing violence." • Tinnakorn - "Hopeless man hands tied together with chain, Victims of human trafficking" • Siam - "Woman hand holding on chain link fence for remember Human Rights Day concept."