Loading

REVISTA LOGIA PODER Y FEMINISMO

PODER Y FEMINISMO

por Paola Aceves Sandoval

Para explicar el concepto de poder desde el punto de vista crítico, considerando el enfoque feminista a propósito del mes de la mujer, tomaremos los postulados de Hannah Arendt, escritora, teórica política y filosofa alemana nacida el 14 de octubre de 1906, que define al poder como aquello que surge cuando los hombres se reúnen para actuar y dialogar en conjunto, distingue dos elementos desiguales en su noción de poder, el primero que se identifica con la capacidad de transmitirse, entendida como el "poder comunicativo" considerando los principios de Habermas, y la segunda con la capacidad del "poder de reunión".

Con esta capacidad de acción como parte del poder comunicativo y de reunión, Arendt pensaba, que la política tiene su origen en donde los hombres se encuentran con el debate conjunto de los temas sociales, a través de la acción política y el discurso que se trasmite.

Para Arendt el poder consiste en la "posibilidad de imponer la propia voluntad al comportamiento de los demás", lo que podríamos interpretar o entender como la capacidad de dominar. Arendt entiende que el poder "no es la capacidad humana de actuar, sino de actuar en conjunto”, esto es que el poder no es en ningún momento una propiedad de un sujeto, no se puede percibir como algo que se pueda ejercer de manera individual, sino que pertenece al grupo, y este poder existe sólo mientras el grupo exista".

Sostiene que el poder no es algo que se pueda tener o guardar por alguien, no se puede minimizar como un elemento para un fin específico. Sin embargo, Arendt advierte que el poder puede ser utilizado para metas concretas por parte del estado, subraya que "las estructuras del poder determinan los objetivos del estado”. Así que el poder condiciona los objetivos para que un grupo de personas transmita los fines que se persiguen, para lograr por todos los medios el fin que se pretende alcanzar.

Esto es, que el poder "surge cuando la gente se une y actúa en conjunto", por lo que puede definir la condición por la que el poder surge como parte de la pluralidad humana, como parte de un proceso temporal de la suma de voluntades que buscan alcanzar un fin especifico. Entonces, el poder no reside en la capacidad para lograr los fines propuestos por conjunto de las personas, ni se limita por los factores o mecanismos que se incorporan e incrementan su fuerza. “El poder es autónomo, libre de cualquier tipo factores".

En el año 2000, Ikram Antaki, nacida en la ciudad de Damasco, Siria el 9 de julio de 1848, maestra, antropóloga y escritora, nacionalizada mexicana, publicó una de sus principales obras literarias además de “El banquete de Platón y el Ágora”, “El manual del ciudadano contemporáneo”, un libro en el que expresó una crítica muy aguda a la política mexicana del siglo XX y a la sociedad mexicana.

En esta obra, define que la esencia del poder está en el campo de la evidencia, es decir, hablamos como queremos, vestimos como queremos y hacemos lo que queremos porque podemos. En este libro explica que la Genesis del poder surge “por la capacidad de poder hacer las cosas cuando queremos porque podemos”. El poder crea las normas, las reglas, pero no son para él”, sino para los demás.

En esta lógica y dinámica de comprensión del poder, apegada a los principios de Arendt e Ikram Antaki, podemos decir que el poder surge de la fuerza colectiva de un grupo de personas que tienen un fin concreto y especifico, en el que se transmiten entre si los objetivos y fines por los que se crea ese grupo. De tal manera que una vez que se definen las metas y fines del grupo, constituyen un poder en sí mismo, en consecuencia, ese poder realizará las acciones necesarias para subsistir y permanecer, porque pueden hacerlo.

Como un ejemplo del poder como fuerza colectiva a partir de una visión género, mencionaremos la primera ola del movimiento feminista de 1916, que tuvo lugar en la Ciudad de Mérida del Estado de Yucatán, en ese año se constituyó el primer congreso feminista en el que se abordaron temas como la secularización de la educación, la ciudadanía política y los derechos reproductivos y sexuales, con la participaron de más de 700 mujeres, en su mayoría maestras.

Otro ejemplo de trascendencia histórica para el movimiento feminista mexicano es el congreso celebrado en el Palacio de Bellas Artes en el mes de agosto de 1953, congreso que marcó el precedente para la gran reforma constitucional que le otorga el derecho al voto femenino en las elecciones federales del país. De esta manera las reformas en materia política de los artículo 34 y 115 constitucionales que otorgan el derecho a votar, ser votadas y a ocupar cargos públicos a las mujeres, se consolidaron por el movimiento feminista el 17 de octubre de 1953.

A 70 años de la gran conquista del voto femenino y de la participación de la mujer en la vida pública y política, es una realidad que el movimiento feminista ha logrado conquistar espacios importantes de poder como resultado de estos movimientos organizados, y a la apertura de los espacios en las candidaturas de los partidos políticos. Hoy en día, las mujeres constituyen un bastión importante en la vida pública, no se puede pensar en un país sin la participación de la mujer.

En las elecciones del año 2018, con la llegada de la 4ª Transformación, por primera vez se consolidó un congreso con paridad de género, 65 años después de la conquista del voto femenino, por primera vez el movimiento feminista logró consolidarse con la integración de un congreso con el 50% de mujeres, además de que por primera vez en México gobiernan 9 mujeres en 9 estados de la república.

Con la participación de las 9 gobernadoras del país, la Conferencia Nacional de Gobernadores y Gobernadoras, ha incluido en temas de seguridad la participación de un mayor número de mujeres, lo que ha permitido sensibilizar y visualizar la realidad social en materia de violencia de género e inseguridad por delitos cometidos contra las mujeres, como el feminicidio.

De tal manera que, el significado del pensamiento feminista en la vida pública de México que se traduce y transforma cada vez más en la vida laboral del país, es el resultado de la participación del movimiento feminista como un movimiento de poder colectivo, de ahí su importancia. En consecuencia, el movimiento feminista debe conservar su esencia propositiva y constructiva en la vida política, lejos de incorporar en su dinámica un modelo destructivo y de violencia característico de los movimientos radicales de ultraderecha, con el propósito de fortalecer la participación feminista en la recuperación del espacio público.

Created By
Ricardo Gutiérrez Chávez
Appreciate

Credits:

Creado con imágenes de vegefox.com - "law symbol statue justice and order" • vegefox.com - "Legal and law statue of Lady Justice scales of justice"