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¿QUÉ ES EL TANTRA? Compendio de textos y recursos clarificadores

Mucho se ha hablado y se habla de Tantra y poco se conoce realmente. Hay una tendencia a relacionarlo siempre con la sexualidad cuando, en realidad, es mucho más amplio y holístico.

Los textos siguientes buscan traer más claridad sobre el tema.

Del libro “Claves del yoga” de Danilo Hernández

Según Swami Satyananda, el vocablo Tantra está compuesto por dos palabras, Tanoti y Trayati. Tanoti quiere decir expandir, extender y Trayati significa libertad o liberar. Desde esta interpretación etimológica, Satyananda define al Tantra como la ciencia de la “expansión de la consciencia” y la “liberación de la energía.

El Tantra es una enseñanza sumamente amplia y abierta que abarca todos los aspectos de la vida humana.

El Yoga es una parte del Tantra más específicamente relacionada con entrenar y preparar el cuerpo-mente para obtener equilibrio y niveles profundos de consciencia. La aparente separación que existe entre el Yoga y el Tantra se produjo a causa del lugar que ocupa la sexualidad dentro del tantrismo.

En un determinado momento histórico, cuando las religiones comenzaron a ser muy poderosas, el Tantra fue criticado duramente por su libre aceptación de la sexualidad y de utilizarla como un medio de trascendencia. Las religiones siempre han negado este aspecto, considerándolo sucio y pecaminoso.

En aquellos días difíciles para el Tantra, algunos maestros separaron la práctica yóguica del Tantra para que pudiera sobrevivir y ser socialmente aceptada. Abandonaron la parte que era criticada y desarrollaron y estructuraron la que era admitida.

El Tantra no es el “Yoga sexual” tal y como vulgarmente se entiende. Es el Yoga de todo. Como dijimos anteriormente, Yoga es unión y, en este sentido, el Tantra es unión con todo y en cada momento. La sexualidad es uno de los muchos aspectos de la vida y por ello es una parte más del Tantra.

Desgraciadamente el sexo ha sido un tema tabú y se ha reprimido socialmente a lo largo de la historia. Esto ha contribuido a que no pueda entenderse adecuadamente su naturaleza y a originar un alto índice de obsesión, represión y conflicto interno en muchos individuos.

Por la imagen deformada y parcial que se ha difundido del Tantra, las personas que no están muy introducidas en el tema, cuando escuchan la palabra Tantra, automáticamente piensan en el sexo, lo que vendría ser muy parecido a que, si cuando mencionamos la palabra cuerpo, nuestra mente se fijara exclusivamente en los órganos sexuales.”

Sobre la actitud tántrica

Es difícil generalizar sobre esta enseñanza pues su modelo da cabida a muy diversas tendencias del desarrollo y evolución humana. Su rasgo más característico es la actitud de aceptación de la vida en su totalidad.

El Tantra no rechaza nada de lo que hay en el mundo. Acepta todos los senderos y áreas de experimentación-cada cosa tiene su legítima razón de existir y nos enseña expandirnos en la experiencia de cada día, celebrándola y viviéndola plenamente como un medio para alcanzar la consciencia superior. En cada situación de la vida, en cada sentimiento, pensamiento o acción, está contenida una profunda verdad que, si es experimentada plenamente con la entrega total, llevará la libertad personal.

La religión y la moral crearon los conceptos de lo bueno y lo malo y con ello lo hace el conflicto. Es una valoración dual que ha llevado siempre aceptar una parte y negar la otra. Pero es una falsa interpretación de la mente que produce división en el interior de la persona y origina un tipo de individuo escindido y en permanente contradicción, un individuo que vive solamente una parte y, que se impide asimismo alcanzar la integración y equilibrio innato a la comprensión de la vida como una totalidad.

El Tantra es una ciencia eminentemente práctica que va más allá de lo bueno y lo malo. En él, todo lo que nos toca vivir es contemplado como una oportunidad de crecimiento interiormente. Dos cosas son importantes: aceptar la vida sin prejuicios y zambullirse en ella conscientemente. Así se construye la posibilidad de evolucionar en cada instante de la existencia.

Para el Tantra, el deseo, la ira, los celos, etc.… No son algo que debamos combatir, pues cuando se adopta una actitud de lucha, automáticamente se refuerzan dichas emociones y se incrementa el conflicto.

La clave está en la aceptación y vivencia consciente de estas emociones. Al experimentarlas en profundidad, nos movemos con su misma energía, lo que facilita el comprenderlas y, en determinado momento, el poder cambiar su dirección. Así, la emoción o energía es integrada armónicamente, y se transforma en un vehículo para la propia comprensión y superación.

Con una actitud de aceptación y vivencia consciente, no hay enemigos ni obstáculos. El mundo y el cuerpo se convierten en un lugar sagrado.

La evolución es entonces un proceso que camina de la mano de todas las manifestaciones de la vida.

El Tantra reconoce la particularidad de cada individuo y su posibilidad de progresar en su propia forma. No existe un único sendero para todo el mundo, sino que todos estamos ya inmersos en un proceso de evolución universal en el que cada uno debe encontrar su propia vía. El Tantra lo facilita al tomar todos los elementos de la vida como medios para alcanzar la liberación. Abarca tan diferentes aspectos, que configuran la posibilidad de transformar nuestra jornada cotidiana en un proceso de descubrimiento y desarrollo permanente.”

La evolución es entonces un proceso que camina de la mano de todas las manifestaciones de la vida

De Verma Rodríguez, mi maestra de masaje tántrico

“Una de las prácticas más habituales en tantra es el acercamiento al otro a través del tacto. En la actualidad, y debido a la gran represión sexual que hemos sufrido durante cientos de años, el tocar se ha vuelto sexual, tenemos miedo a ser tocados, a ser invadidos, a no ser respetados.

Las relaciones sexuales actuales son superficiales y mecánicas, faltas de presencia y verdadera intimidad. Nuestro cuerpo está cada vez más tenso, más dolorido, más cerrado. Nuestros chakras y nadis están saturados de memorias y energías densas estancadas y nuestros polos energéticos sobreestimulados e insensibilizados. En general, nuestra sexualidad es insatisfactoria y mediocre.

El masaje, práctica habitual en todas las tradiciones (masaje chino, tailandés, ayurveda...), es conocido por sus amplios beneficios no solo para el cuerpo, sino también para el bienestar emocional y mental, ya que provoca la disolución de las tensiones físicas, alcanzado una gran relajación y por ende, un estado de meditación.

En Tantra, el masaje incluye todos los aspectos del ser humano: físico, energético, emocional, mental y también, el aspecto sexual.

El masaje tántrico abarca también la sexualidad a través de la inclusión del masaje en la zona genital como parte esencial del ser humano. No la niega, ni la rechaza, ni la evita, la acoge delicada y amorosamente.

A través del Yoga del Tacto o Toque vacío de intención, y apoyándose en la respiración consciente, tratamos de llevar presencia a cada zona del cuerpo, relajándola y devolviéndole flexibilidad y vitalidad, permitiendo deshacer tensiones y nudos energéticos, y facilitando la libre circulación de la energía por todo el cuerpo.

Esto genera una gran relajación física y mental, preparando a la persona para recibir la Energía Sexual que se despierta durante el masaje en la Zona Sagrada: masaje de Lingam (genitales masculinos) y masaje de Yoni (genitales femeninos). Con ayuda de la respiración, la energía sexual se expande por el cuerpo, desgenitalizándola y dirigiéndola a través del canal central hasta Anahata, el cuarto chakra. De esta manera, se reestablece de nuevo el vínculo y la conexión entre la sexualidad y el corazón y su esencia, y nos facilita entrar en estados ampliados de conciencia y meditación profunda.”

“Porque el masaje tiene la particularidad de tocar partes del alma a las que otras técnicas o terapias no pueden llegar. El ser humano puede llegar a percibir cuánto es amado, cuánto es deseado, cuánto es respetado a través de la calidad del contacto. Y nadie nos ha enseñado cómo tocar. Vivimos carentes de contacto. Con un miedo tremendo al contacto íntimo y a la vez, un anhelo enorme a ser tocados. Nuestros cuerpos gritan que los toquemos y que lo hagamos con amor. A través del masaje tántrico las necesidades más profundas del cuerpo son satisfechas. Y también algunas necesidades del alma. Por eso el masaje tántrico supone toda una revelación para muchas personas. De repente sienten algo así como una integración de todas sus partes, de todas sus dimensiones. Deja de haber una división entre lo terrenal y lo espiritual. Hay una comunión entre todas las partes.” Verma

De Neus Tamarindo, otra fuente de inspiración

“Una de las cosas que más huella deja de recibir un masaje Deeptantra® (y de cualquier masaje ofrecido en presencia y corazón) es la íntima experiencia de ser Visto, Reconocido y Amado. Algunos tuvimos la gracia de vivir esta experiencia de bebés y en la infancia y nuestras células ya reconocen esta experiencia con facilidad. Mas hay personas que llegan con hambre de siglos. Algunos nunca han sido Vistos y Amados como su Ser y sus células anhelan. Para mí, tener la posibilidad de Amar tocando y viendo a cada uno, es un regalo inconmensurable.”

Si te interesa y deseas saber más, aquí te dejo otras fuentes de confianza